Pintor italiano activo a finales del siglo XIX, con una obra centrada en escenas de carácter cotidiano y composiciones de tono sobrio. Su trabajo se distingue por un tratamiento equilibrado de la forma y el color, con una mirada directa y contenida sobre el entorno. Las imágenes de Grossi aportan una presencia tranquila y discreta al espacio, integrándose con naturalidad en interiores que buscan elegancia sin énfasis. Son piezas adecuadas para propuestas de ambientación donde se prioriza la armonía visual y una estética clásica de lectura contemporánea.