Grabador y aguafortista neerlandés activo a fines del siglo XIX y comienzos del XX, reconocido por escenas urbanas, arquitectónicas y paisajes tratados con precisión y equilibrio compositivo. Su obra se distingue por el uso medido del contraste, la claridad del trazo y una atención cuidadosa a la estructura del espacio. Las imágenes de Wierink aportan sobriedad y profundidad visual, integrándose con naturalidad en interiores que buscan una estética contenida y elegante. Son piezas de carácter silencioso y refinado, ideales para acompañar el espacio desde la observación y el ritmo gráfico.