Pintor sueco reconocido por una obra centrada en la observación directa de la naturaleza, especialmente escenas de fauna y paisajes tratados con gran rigor visual. Su trabajo se distingue por composiciones dinámicas, un uso preciso del color y una representación naturalista que privilegia el equilibrio entre detalle y atmósfera. Las imágenes de Liljefors aportan carácter y profundidad al espacio, con una presencia serena pero definida. Funcionan especialmente bien en interiores que buscan una estética sobria y natural, donde el arte establece un diálogo armónico con el entorno sin recurrir a efectos enfáticos.