Fundamental en el desarrollo del impresionismo, reconocido por su exploración constante de la luz, el color y la percepción visual. Su obra se centra en paisajes, jardines y escenas al aire libre, tratados mediante pinceladas sueltas y una paleta armónica que privilegia la atmósfera por sobre el detalle descriptivo. Las imágenes de Monet aportan luminosidad y una sensación de continuidad natural al espacio. Funcionan especialmente bien en interiores que buscan una estética abierta y serena, donde la obra introduce color y ritmo visual de manera equilibrada, manteniendo una elegancia atemporal y una presencia envolvente sin estridencias.