Deborah Griscom Passmore fue una de las ilustradoras botánicas más influyentes y prolíficas de Estados Unidos, destacada por su extraordinaria precisión científica y belleza artística. Sus pinturas son reconocidas por su minucioso detalle, llegando a utilizar hasta cien lavados de color para capturar la textura y los matices exactos de cada ejemplar. Gran parte de su obra es la única evidencia visual que existe de variedades de frutas antiguas o desaparecidas, lo que otorga a sus láminas un valor histórico y documental incalculable.