Ilustradora estadounidense activa a comienzos del siglo XX, vinculada a la ilustración editorial y decorativa de su época. Su obra se caracteriza por composiciones claras, una línea segura y un tratamiento equilibrado del color, con especial atención a la figura femenina y a escenas de tono cotidiano y elegante. Las imágenes de Taylor aportan ligereza y claridad visual al espacio. Funcionan especialmente bien en interiores que buscan una estética clásica y serena, donde la ilustración acompaña con discreción y refinamiento, integrándose de manera natural en propuestas contemporáneas o de inspiración histórica.