Figura central del posimpresionismo francés, Toulouse-Lautrec retrató con mirada aguda y moderna la vida nocturna del París fin-de-siècle: cafés, teatros, cabarets y sus personajes. Su estilo directo, de líneas expresivas y color audaz, combina dibujo magistral y composición gráfica, dando lugar a imágenes icónicas de gran fuerza visual. Sus obras aportan carácter y dinamismo a los espacios, y encajan especialmente bien en interiores contemporáneos que buscan un acento artístico con identidad urbana y espíritu moderno.