Utamaro es mundialmente reconocido como el maestro supremo del Bijinga (retratos de mujeres hermosas). Su genio residió en su capacidad para capturar no solo la apariencia física, sino la psicología y la elegancia gestual de sus sujetos. Sus composiciones influyeron profundamente en los impresionistas europeos, quienes quedaron fascinados por su uso audaz del color, sus encuadres innovadores y la delicadeza casi etérea de sus líneas.