Matsui Genshū fue un pintor japonés activo durante el período Edo, reconocido por sus expresivas representaciones de animales, especialmente tigres. Nacido en 1752 e hijo del artista Matsui Yoshinori, desarrolló su obra dentro de la tradición pictórica influenciada por la escuela de Nagasaki, caracterizada por su trazo enérgico y sensibilidad hacia lo natural. A diferencia de otros artistas, Genshū nunca vio un tigre real. Sus composiciones nacen de la observación de gatos domésticos, reinterpretados con imaginación y simbolismo, lo que da lugar a figuras únicas: poderosas, pero a la vez cercanas y casi humanas en su expresión. Sus obras destacan por el uso del sumi-e (tinta sobre papel), con líneas fluidas y un manejo magistral del vacío. Hoy se conservan ejemplos en instituciones como el Minneapolis Institute of Art, consolidando su lugar dentro de la pintura japonesa del siglo XVIII.