Numata Kashū fue un maestro del grabado japonés activo durante la era de transición entre el Japón feudal y el moderno. Se especializó en el género Kachō-ga (imágenes de flores y pájaros), destacando por su capacidad para infundir un realismo suave en la estética tradicional del ukiyo-e. Su obra más célebre es el álbum Kashū Gafu (1885), una colección de grabados de aves que se distingue por el uso magistral del color y la composición minimalista. Kashū no solo buscaba retratar al animal, sino capturar su "espíritu" y la atmósfera de quietud que lo rodea, una cualidad que hace que sus láminas sean atemporales.