Paul Gauguin fue un pintor posimpresionista francés cuya búsqueda de una vida "primitiva" y pura lo llevó de la bolsa de valores de París a las selvas de la Polinesia. Su uso audaz del color y el simbolismo influyó profundamente en el arte moderno, especialmente en el fauvismo y el expresionismo. Fue pionero en usar colores que no correspondían a la realidad (como cielos amarillos o perros rojos) para transmitir estados de ánimo. Introdujo una estética inspirada en el arte "no occidental", desafiando los cánones de belleza europeos de la época.