Paul Klee fue un artista suizo-alemán que no se dejó encasillar en ningún movimiento. Fue músico, maestro en la Bauhaus y un buscador incansable de nuevas formas de expresión. Su estilo es una mezcla única de surrealismo, expresionismo y abstracción geométrica. Para Klee, el arte era un lenguaje espiritual. Solía decir que "el arte no reproduce lo visible, sino que lo hace visible". Su viaje al norte de África en 1914 fue clave: ahí "descubrió" el color y empezó a crear composiciones donde la música y la pintura se funden. Es uno de los artistas más influyentes del siglo XX, ideal para quienes buscan una obra que sea, al mismo tiempo, intelectual, lúdica y profundamente sensible.