Sakai Dōitsu fue un destacado pintor japonés del periodo Meiji, perteneciente a la prestigiosa escuela Rinpa. Como hijo adoptivo y discípulo de Sakai Ōho (quien a su vez fue seguidor del gran Sakai Hōitsu), Dōitsu se convirtió en un guardián de la estética clásica de Edo, pero aportando una frescura cromática y una precisión en el detalle que lo distinguen de sus predecesores. Su obra se centra en el estudio de la naturaleza, especialmente flores y plantas estacionales (kachō-ga), representadas con una elegancia técnica suprema.